Monstera: variedades y consejos que te ayudarán a cuidar esta planta
- Leticia O.

- 27 may
- 4 min de lectura
¿Te has fijado en la Monstera y quieres conocerla? Aquí te enseñamos los conocimientos básicos y los cuidados de está preciosa planta.
Esta planta es originaria de Centroamérica. Fue descrita por primera vez en el año 1849 por el botánico danés Frederik Michael Liebmann durante uno de sus viajes por México.
La palabra "Monstera" es el término latino que se usa para definir algo monstruoso o fuera de lo normal, lo cual hace referencia a sus peculiares hojas con cortes y agujeros. También es conocida popularmente como "Costilla de Adán" y "Monstera Deliciosa". El nombre "deliciosa" hace alusión al fruto de la planta; este fenómeno se da en su hábitat natural (o siempre y cuando las condiciones climáticas sean idénticas), donde produce flores y unos frutos de sabor dulce, parecido al de la piña o el mango.

La popularidad de esta planta no es casual: es muy decorativa y se adapta estupendamente a interiores. Es una gran opción para aquellas personas que quieran iniciarse en el mundo de las plantas, ya que no requiere de cuidados complicados y aporta una gran sensación de naturaleza y frescura al espacio donde se encuentre
Como habrás observado, las hojas de la monstera son grandes para poder captar más luz. Sus características perforaciones tienen un motivo sutil: de esta manera, la planta puede resistir al viento y las lluvias. El viento pasa sin romper la planta, la lluvia no daña las hojas y captan mejor la luz en entornos densos.
Es una planta trepadora, no colgante. Puede llegar a medir varios metros de altura y, en casa, con buen cuidado, puede crecer más de lo que te imaginas. Al ayudarla a crecer con un soporte o tutor, la forma de la planta cambia completamente, mejorando su desarrollo. Es perfecta para salones, terrazas cubiertas o zonas con buena luz, ya que "llena espacios".
Variedades de Monstera
Se han catalogado más de 90 variedades de Monstera, y en La Florida podrás encontrar tres de ellas. Al ser plantas de la misma familia, los cuidados que necesitan son idénticos para todas ellas. Por eso, si sabes cuidar de una, podrás cuidar de cualquiera.
Monstera Adansonii: Es una variedad trepadora de hojas pequeñas y agujereadas. Podrás apreciarla creciendo alrededor de un tutor, trepando por una pared o con sus tallos cayendo desde una maceta colgante.
Monstera Obliqua: Esta variedad es una auténtica rareza muy difícil de encontrar, pero nosotras contamos con algunos ejemplares. Sus hojas son muy finas y tienen inmesos agujeros que ocupan prácticamente toda la superficie de la hoja.

Guía de cuidados básicos
Si entiendes bien estos puntos clave, tu planta crecerá fuerte y con hojas espectaculares.
Luz: Es el factor MÁS importante. Necesita mucha luz, pero NO le des el sol directo. Manténla cerca de una ventana pero evita la exposición directa prolongada. Si le hace falta luz, la planta crecerá más lenta, las hojas saldrán sin agujeros y perderá fuerza.
Riego: Uno de los errores más comunes se encuentra aquí; la clave está en encontrar el equilibrio. Prefiere el sustrato ligeramente húmedo, pero debes dejar secar la capa superficial antes de volver a regar. En verano hace falta regar con más frecuencia y en invierno con menos frecuencia. El exceso de agua suele provocar hojas amarillas, raíces dañadas y un crecimiento débil.
Humedad: Es CLAVE para las hojas. Al ser una planta tropical, agradece ambientes húmedos. Puedes ayudarte de pulverizadores de agua en las hojas, evitar ambientes muy secos y alejarla de fuentes de calor.
Sustrato y maceta: Un drenaje es fundamental. Lo ideal es mantener el sustrato aireado, utilizar una maceta con agujeros y evitar por completo la acumulación de agua en el fondo.
Transplante: Es muy importante para su desarrollo. Para que crezca todo lo posible será necesario transplantarla cada dos años a una maceta de mayor tamaño, asegurando un sistema de drenaje sumamente efectivo para que sea un éxito.

Problemas comunes y cómo solucionarlos
Si tu Monstera presenta problemas, no te preocupes, aquí tienes como solucionarlos:
Hojas sin agujeros: Es uno de los problemas más habituales. Está causado principalmente por la falta de luz, aunque también influye si la planta es muy joven o crece lentamente. La solución es permitir que reciba más luz indirecta y tener paciencia, ya que no todas las hojas salen perforadas desde el inicio.
Hojas amarillas: Suelen ser señas de un exceso de riego. Si esto ocurre, tendrás que revisar el drenaje de la maceta, espaciar más los riegos y comprobar y el estado de las raíces.
Puntas marrones: Normalmente está causado por la falta de humedad ambiental, un ambiente demasiado seco o un riego irregular.
Crecimiento lento: Puede deberse a la poca luz, a la falta de nutrientes o a que la maceta se ha quedado demasiado pequeña.
Atención: Toxicidad y mascotas
Al elegir esta planta, debes tener en cuenta que resulta sumamente tóxica tanto para perros como para gatos. No solo sus hojas, sino también sus raíces y sus tallos son venenosos. Si compartes tu vida con algún animalito, tendrás que renunciar a incluir la monstera entre sus plantas para evitar accidentes.
¡Anímate a cuidar tu Monstera y disfruta de la naturaleza en casa!



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